Derechos del Paciente

Las normas y procedimientos de los hospitales afiliados a Metro Pavia Health System reconocen y apoyan los derechos de los pacientes admitidos. Estos son:

Derechos de los Pacientes

Las normas y procedimientos de los hospitales afiliados a Metro Pavia Health System reconocen y apoyan los derechos de los pacientes admitidos. Estos son:

  • Acceso razonable al cuidado por parte del paciente.
  • Cuidado médico considerado, que respete los valores de los pacientes y sus creencias.
  • Informar y hacer partícipe al paciente en las decisiones relacionadas a su cuidado médico.
  • Poder participar en las decisiones éticas que pueden surgir en relación a su cuidado médico.
  • Privacidad con su persona así como confidencialidad en la información.
  • Poder designar a un representante que pueda tomar decisiones en el evento que él como paciente sea incapaz de entender el tratamiento o procedimiento que se le ofrezca. Este representante podrá comunicar sus deseos relacionados al cuidado que recibirá.
  • Cuando el Hospital no pueda cumplir con las necesidades relacionadas a su cuidado, el paciente podrá ser transferido a otra institución hospitalaria si es permitido médicamente por su condición. Este traslado deberá realizarse luego que el paciente haya recibido toda la información y explicaciones necesarias que puedan aclarar sus dudas y se le hayan explicado las alternativas para dicho traslado. El traslado debe ser aceptado por la otra institución.
  • El cuidado del paciente deberá tomar en consideración las variables psicosociales, espirituales y culturales que puedan influenciar en la percepción del paciente de su enfermedad.
  • El cuidado de un paciente moribundo debe ir dirigido a que el paciente se sienta confortable, así como respetar la dignidad del paciente tratando sus síntomas primarios y secundarios que puedan responder a algún tratamiento, según los deseos del paciente o su designado. El cuidado tomará en cuenta las necesidades psicosociales y espirituales relacionadas a la muerte y condolencia del paciente como de su familia.
  • El derecho de un paciente a consentir al tratamiento médico o rehusar el mismo hasta donde sea permitido por la ley, así como de ser informado de las consecuencias médicas en caso de rehusarse.
  • El derecho de paciente a colaborar con su médico en la toma de decisiones relacionadas a su cuidado médico.
  • El derecho del paciente a establecer directrices relacionadas a su futuro, cuidado médico (testamento vital) y de nombrar a una persona responsable de vigilar que sus deseos y derechos se cumplan hasta donde sea permitido por la ley.
  • El derecho del cuidado médico no estará condicionado a la existencia de un testamento vital.
  • En caso de existir un testamento vital, deberá estar documentado en el expediente del paciente y deberá ser revisado periódicamente por el paciente o su designado.
  • El paciente tiene derecho a recibir una explicación clara y precisa de su condición y del tratamiento que requiere así como de los beneficios potenciales del mismo como de sus consecuencias. También se le deberá informar de los problemas relacionados a su convalecencia, recuperación y las posibilidades de éxito con el mismo procedimiento. Esta información deberá incluir la identificación del médico a cargo de su cuidado, así como la identificación de su condición profesional. Esto aplica también a los consultores.
  • El paciente o su designado tiene el derecho de participar en la discusión de problemas éticos relacionados a su manejo médico así como de participar activamente en el foro donde se discuta el mismo.
  • El paciente tiene el derecho a conocer de cualquier actividad experimental o educacional donde él esté involucrado como paciente. El paciente tendrá derecho a rehusar a participar en la misma.
  • Tiene derecho a solicitar el traslado a otra habitación si el otro paciente o visitante en la misma habitación lo molesta de forma razonable siempre y cuando esta esté disponible y sea de la misma condición.
  • En el caso de que el paciente esté incompetente de acuerdo a lo establecido por ley, o que no entienda el tratamiento que se le recomienda o no está capacitado para comunicar sus deseos en relación al tratamiento a recibir, su guardián, tutor, pariente más cercano o la persona legalmente autorizada a tomar decisiones, tendrá el derecho de ejercer los deseos establecidos previamente por el paciente.
  • En caso de que el paciente esté incompetente de acuerdo a lo establecido por ley, o que no entienda el tratamiento que se le recomienda o no está capacitado para comunicar sus deseos en relación al tratamiento a recibir, su guardián, tutor, pariente más cercano o la persona legalmente autorizada a tomar decisiones, tendrá el derecho de ejercer los deseos establecidos previamente por el paciente.
  • Rehusar hablar o ver a cualquier persona que esté oficialmente relacionada con el hospital, incluyendo visitas y personas directamente relacionadas al hospital, pero que no tengan participación directa con su cuidado.
  • Usar ropa personal y símbolo religioso o de otra naturaleza, siempre y cuando no interfieran a su diagnóstico y tratamiento.
  • Ser entrevistado y examinado en áreas que ofrezcan privacidad. Esto incluye el derecho a ser acompañado por una persona de su propio sexo durante ciertas fases del examen físico, tratamiento y procedimiento por un profesional de la salud de sexo opuesto y el derecho a permanecer desvestido solo el tiempo absolutamente necesario para los procedimientos a que será sometido.
  • En caso de emergencia o procedimiento especial al paciente tiene el derecho a su privacidad. Esto incluye estar acompañado únicamente por su médico de cabecera, enfermera o personal especializado participando en la emergencia o procedimiento.
  • Que la decisión de su caso o consulta se haga en forma directa, sin que estén presentes personas no involucradas en su caso, a menos que él o su representante lo autoricen.
  • Esperar a que toda comunicación o información concerniente a su caso, incluyendo fuentes de pagos, sean manejadas confidencialmente.
  • Se le proteja cuando su seguridad personal esté amenazada.
  • Esperar que el hospital provea seguridad en sus prácticas hospitalarias y su ambiente.
  • Comunicarse con la gente fuera del hospital, a través de las visitas o en forma verbal o escrita. Si no dominan el idioma del lugar donde esté hospitalizado, tiene el derecho a que se le provea un intérprete.
  • Reclamar consultas con especialistas cuyos honorarios serán pagados por el paciente.
  • Si es hospitalizado, una vez dado de alta tiene derecho a recibir tratamiento médico de seguimiento, si así lo amerita el caso.
  • Solicitar y recibir una explicación detallada sobre su cuenta del hospital, no importa cuál sea la fuente de pago.
  • Ser informado de las normas del hospital que regulan o reglamentan su conducta como paciente y sobre todo los mecanismos establecidos en su hospital para el manejo de las quejas presentadas por él.
  • Solicitar restricción en cuanto revelar información a otros.
  • Solicitar en medios alternos comunicaciones que contengan información protegida.
  • Inspeccionar y obtener copia de su expediente médico.
  • Solicitar enmiendas, correcciones o cambios a su expediente médico.
  • Obtener una contabilidad sobre quién haya accedido su información, cuándo y por qué en los pasados seis años.

Derechos de Pacientes Pediátricos

  1. Los pacientes pediátricos tienen derecho a atención personalizada.
  2. Tiene derecho a que se le provean facilidades físicas, equipo moderno, medicamentos y materiales necesarios para recibir la mejor atención y cuidado médico que su condición amerite.
  3. La atención a los pacientes pediátricos debe ser con rapidez, particularmente en casos de urgencia, sin tiempos de espera prolongados ni diferimientos.
  4. Los niños tienen derechos a ser atendidos con igualdad, sin privilegios, preferencias, ni discriminación por su enfermedad, edad, raza, religión o condición socioeconómica.
  5. En la atención a los pacientes pediátricos debe guardarse la confidencialidad y la privacidad en consultas y hospitalización.
  6. La información a los pacientes pediátricos a sus padres o tutores debe ser clara, completa, veraz, entendible y solicitarse el consentimiento informado cuando proceda.
  7. El paciente pediátrico tiene derecho a estar acompañado durante el proceso de atención, consultas, procedimientos, hospitalización y traslados.
  8. Debe procurarse evitar el dolor.
  9. Se debe garantizar su seguridad: prevenir caídas, infecciones hospitalarias, secuestros y otros eventos adversos.
  10. Tienen derecho a un expediente clínico donde se registre: historia clínica, evolución, resultados de estudios, procedimientos y pronóstico.
  11. La persona a cargo del paciente pediátrico tiene el derecho a que se le informe si el Hospital se propone efectuar algún tipo de investigación científica donde se solicita la participación del paciente y que pueda conllevar algún riesgo a su salud. El encargado (a) tendrá que suministrar su consentimiento para estos procedimientos.
  12. La persona a cargo del paciente tiene el derecho a saber el nombre de la persona responsable de ordenar y administrar tratamientos médicos.
  13. La persona a cargo del paciente tiene derecho a negarse a que el menor sea entrevistado, interrogado, observado o retratado por otras agencias no relacionadas con el hospital para fines publicitarios.
  14. Tienen derecho a una segunda opinión, a un resumen, a una copia de su expediente clínico, si sus padres o tutores lo solicitan.
  15. La persona a cargo del paciente pediátrico tiene el derecho a que se le oriente sobre el cuidado que debe darse al menor en el hogar u otras agencias de salud donde el paciente sea referido para continuar su tratamiento, una vez es dado de alta.
  16. La persona a cargo del paciente pediátrico tiene derecho a que el hospital provea intérpretes para facilitar la comunicación.

Carta de Derechos del Paciente de Salud Mental

Como paciente, usted está cobijado por los siguientes derechos según se ha establecido en el Capítulo III, de la Carta de Derechos de Adultos que reciben Servicios de Salud Mental de la Ley 408 del 2 de octubre de 2000, conocida como la Ley de Salud Mental de Puerto Rico:

  • A ser tratado con respeto y dignidad.
  • A tratamiento.
  • A un ambiente humano, adecuado y ajustado.
  • A ser evaluado con el fin de elaborar un plan de tratamiento.
  • A ser informado del plan de tratamiento y participar en el mismo.
  • A ser evaluado periódicamente, ser informado de su condición, progreso y cambios.
  • A ser informado de posibles efectos adversos del tratamiento.
  • A rehusar medicamentos siempre que esté capacitado para tomar esa decisión.
  • A discutir con un psiquiatra las razones para rehusar medicamentos y ser orientados.
  • A tratamiento que imponga la menor restricción y aislamiento físico- social.
  • A ser informado y consultado sobre tipos de terapia, medicamentos modelos de tratamiento poco usuales y tratamiento y/o arriesgados.
  • A consultas profesionales de ayuda.
  • A la confidencialidad.
  • A recibir ayuda espiritual.
  • A recibir visitas en caso de admisión involuntaria.
  • A que la admisión involuntaria no se extienda más allá del periodo estipulado.
  • A contratar servicios de un abogado.
  • A un experto independiente para la evaluación.
  • A comunicarse con otros.
  • A la libertad de comunicación.
  • A poseer y utilizar efectos personales y dinero.
  • A presentar quejas o querellas sobre violación a los derechos descritos en esta ley.